Passivhaus

El concepto de “Passive House” se desarrolló en Alemania en los años 80. Constituyó una revolución en el diseño y construcción de viviendas eficientes,  constituyo una evolución de las casas de bajo consumo energético.

Los edificios Passivhaus consiguen reducir hasta en un 75% las necesidades de calefacción y refrigeración. Gracias a la poca energía que necesita se puede cubrir con facilidad a partir de energías renovables. Se trata de una construcción de bajo impacto medioambiental con un coste energético muy bajo  para el propietario y para el planeta.

Se trata de un estándar que no supone el uso explícito de un producto, material o estilo específico, sino la combinación optimizada de los recursos existentes y de técnicas pasivas. Excelente calidad térmica de los materiales de cerramiento del edificio (paredes, ventanas y puertas), uso de fuentes de calor internas y minimización de las pérdidas de ventilación con un sistema controlado con recuperación de calor.La demanda de calefacción es inferior a 15 kWh/m2 al año, lo que supone una reducción de más del 90 % de la media

Ventilación mecánica con recuperación de calor

Las personas y los electrodomésticos generan calor, éste es reaprovechado por el sistema de ventilación, al precalentar el aire limpio entrante antes de expulsar el aire viciado.

La cantidad de energía necesaria para acondicionar los espacios es tan pequeña que la podríamos cubrir con una pequeña estufa sin necesidad de un sistema convencional de radiadores o suelo radiante, con el correspondiente ahorro económico que ello supone.

Aislamiento Térmico

Se necesita el uso de un excelente aislamiento térmico debido al papel primordial del aislamiento envolvente es muy importante tanto en invierno como en verano: las paredes exteriores, la cubierta y la solera deben tener una baja transmitancia térmica.

Dependiendo del clima se debe optimizar el espesor del aislamiento térmico para optimizar la eficiencia energética. Los grosores de aislamiento de cerramientos verticales, cubierta y solera variarían en función de las ciudades.

Ventanas y puertas

Los huecos son el “punto débil” de la envolvente, por lo que se debe poner mucha atención en su ubicación durante el diseño del proyecto, y en su correcta colocación durante la obra.

Las carpinterías utilizadas tienen muy baja transmitancia térmica y las ventanas son de doble o triple vidrio rellenas de un gas inerte. El vidrio es bajo emisivo para mantener el calor en el exterior durante el verano y en invierno el calor al interior de la vivienda.

Ausencia de puentes térmicos

La transmisión de energía no sólo se da en los elementos generales como paredes o techos, sino que también se da en las esquinas, ejes, juntas, etc. Se producen pérdidas o ganancias indeseadas y las temperaturas superficiales en esas zonas suelen ser inferiores a las del resto de la envolvente, pudiendo provocar la aparición de moho.

Se puede construir sin puentes térmicos al:

  • No interrumpir la capa de aislamiento
  • Usar un material con la resistencia térmica mayor si se interrumpe la capa de aislamiento
  • Cuidar las juntas entre elementos constructivos

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